miércoles, agosto 1

FENIX


Cuando pienso en las calamidades de este mundo, lo primero que se me viene a la cabeza es el hombre. Es este concepto el que agrupa todo lo negativo, todo lo que significa lo malo, y es que yo también pertenezco a ese grupo, a esta especie tan roída y desgastada, entre carroñera y caníbal.

Si tomamos la verdad de los hechos, es el ser humano (y digo ser humano y no hombre para conservar la igualdad de géneros, aunque en estas circunstancias sería mejor dejarlo así no más) quien ha roto la mayoría de los pactos con la naturaleza, los decretos supremos que todos los animales comprenden, nuestra especie los ha sobrepasado con ignorancia y arrogancia, como si todo lo que existe es gracias a nuestras obras, siendo que todos sabemos que somos apenas una parte minúscula de un todo superior. Pienso que cada segundo, cada instante en el que nuestros conceptos se desvanecen y pierden sustento en cada acción, en cada cosa que hacemos.

¿Para todo esto habrá una solución?, ¿tendremos chance? Pienso en las generaciones venideras, en el mundo que les vamos a entregar, el agua, el clima, los recursos no renovables y todo lo que concierne a la calidad de vida, que no pasa solo por las comodidades sino por adoptar una actitud de vida comprometida con la naturaleza y el mundo en el que vivimos. Sin duda es un tema que da para mucho… y hay que hacerse cargo, no dejarlo así porque de nosotros depende el cambio.

Nos vemos.